1 de diciembre de 2010

Reflexiones de Julia Buendía

A veces, incluso diría con frecuencia, siento que me invade la ternura. Es como un oleaje interno que me llena de una nueva sensación, de una sensibilidad distinta. Cuando esto ocurre - continuó - todo me apena. Es entonces cuando siento dentro de mí la inutilidad de la vida. Me lleno de tristeza. No de una tristeza abstracta, se concreta, casi se materializa, por ejemplo, en un crío que veo correr por la calle y pienso: se hará mayor, será infeliz y, si va mal vestido o tiene los ojos tristes, me entristezco con él. También los animales me dan pena por la existencia que no sienten. Todo lo que está vivo me llena de una especie de llanto interior. Esa compasión es en el fondo, creo yo, compasión por mi misma. Por todo lo que quise alcanzar y sé que no tendré. Es el sentido de la muerte. Tengo miedo a que, con el paso del tiempo, esta especie de ternura compasiva acabe por ser permanente y, por lo tanto, insoportable.

Joaquin Leguina, Tu nombre envenena mis sueños

29 de noviembre de 2010

Reflexiones de un día de nieve

Nieva. Y te sientes como un niño pequeño. Sólo eres capaz de sonreir como un idiota mientras ves caer los copos que no llegan a cuajar. Y tienes ganas de salir fuera y de jugar y de reir como cuando tenías 5 años. Los minutos pasan lentos en tu lado del cristal.
El aire sopla frío y te acaricia la cara, pero no te importa demasiado, te gusta ver nevar.
Escuchas canciones tristes a pesar de estar casi radiante, feliz (Son las que mejor pegan con este tiempo ¿no crees?) Oyes a la gente quejarse, se quejan por todo, a decir verdad. Pero no hay nada que pueda empañar tu día refugiado en tu bufanda, porque hoy ha empezado a nevar.

18 de noviembre de 2010

Chic@s Almodóvar

El surrealismo (otro consideraran patetismo) de las situaciones. Los decorados coloristas que parecen sacados de una carabana hippie. Los telélefonos de los 80 que descansan en una mesa de cristal translúcido. Los taxistas histriónicos que te ofrecen colirio. El componente manchego con sabor a trigo. Los cabarets de los barrios con peor fama de Madrid. Las sonrisas enigmáticas. Asesinatos dicifiles de resolver. Los gritos. Un parto en un autobus de la EMT. Las risas incontrolables. Gazpacho con un sabor distinto. Las lágrimas amargas. Los hombres vestidos de mujer que cantan canciones de Luz Casal. Las enigmaticas abuelas que simplemente vuelve de la muerte. Las chicas del montón. Los regidores del telediario que acaban ganado Oscars. Los abrazos rotos.
Vivir todas esas situaciones sólo dependen de un hombre, pero ¿quién no ha querido recibir una llamada de "Peeeeeeedro" y pasear por el centro de Madrid con cuchicheos que dicen: "Oye, ese/a no es el nuevo fichaje de Almodóvar?

9 de noviembre de 2010

5 de noviembre de 2010

Vendetta



"Remember, remember the Fifth of November, The Gunpowder Treason and Plot,
I know of no reason
Why Gunpowder Treason
Should ever be forgot"


“Recuerden, recuerden, el 5 de noviembre. Conspiración, pólvora y traición. No veo la demora y siempre es la hora para evocarla sin dilación”

4 de noviembre de 2010

Pasiones

Yo voy soñando caminos
de la tarde. ¡Las colinas
doradas, los verdes pinos,
las polvorientas encinas!...
¿Adónde el camino irá?
Yo voy cantando, viajero
a lo largo del sendero...
-La tarde cayendo está-.
"En el corazón tenía
la espina de una pasión;
logré arrancármela un día;
ya no siento el corazón."

Y todo el campo un momento
se queda, mudo y sombrío,
meditando. Suena el viento
en los álamos del río.
La tarde más se oscurece;
y el camino que serpea
y débilmente blanquea,
se enturbia y desaparece.

Mi cantar vuelve a plañir;
"Aguda espina dorada,
quién te pudiera sentir
en el corazón clavada."
Antonio Machado

"El tipo puede cambiar de todo. De cara, de casa, de familia, de trabajo, de religión... de Dios. Pero hay una cosa que no puede cambiar. No puede cambiar de pasión."

31 de octubre de 2010

Recuerdos

Hoy, alguien no demasiado importante, demasiado insistente y demasiado inoportuno, me preguntó o casi me exigió mi obra. Realmente sus pretensiones me sacan de mis casillas, pero decidí buscar en los archivos virtuales aquellas conversaciones que mantenimos ¿Las recuerdas? No he parado de sonreir leyendo mis preguntas curiosas e incluso indiscretas y tus respuestas a mis encerronas, tus poesías y nuestras divagaciones, nuestras crisis y mundos grises. No sé si leerás esto algún día, ni siquiera sé si recuerdas que te hablé de esta página, pero quiero que sepas que te agradezco profundamente todas las palabras que hay escritas en esos 119 mensajes, porque me he visto madurar mensaje a mensaje y todo es gracias a ti. De todo corazón y desde algún lugar de saturno, gracias Tempes.

Sabor añejo

Una mañana te levantas. Eres feliz, pero por un momento te sientes fuera de época, desubicado. No compartes los ideales de la gente que vive contigo, la música que te hacía bailar, ahora te aburre... ¿Y qué haces tú con la melancolía que te invade de repente? Lo más lógico, escuchas música de décadas en las que nisiquiera habías nacido y empiezas a sentirte mejor, lees un libro ambientado en la Edad Media y te sientes mejor, ves una película de los 90 y te sientes mejor.
Al fin y al cabo sólo necesitas algo de ese sabor añejo que te hace olvidarte de todo.

22 de octubre de 2010

Veneno

"Pensar tu nombre ahora envenena mis sueños."
Luis Cernuda

Pocos venenos llegan a ser tan dulces y tan placenteros de sufrir como el amor a la hora de dormir.

17 de octubre de 2010

Perfección (o Utopía)

Para que seas feliz en esta vida sólo debes comprender una cosa: "NADIE ES PERFECTO"
La obsesión por la perfección sólo causa dolor por la búsqueda de algo que es completamente inexistente...
Todos, absolutamente todos, somos imperfectos, pero hay personas que lo aceptan y se miran al espejo a gusto con ellos mismo pensando: "No soy perfecto, pero aún así, sigo siendo feliz, porque tengo más virtudes que defectos" y gente que se ve y sólo es capaz de ver sus fallos.
En esto, como en todo, debemos tratar de ver siempre el vaso medio lleno, porque sólo así seremos felices.

10 de octubre de 2010

Paranoia, éxtasis, particulas en movimiento.

Sube la adrenalina ¿Sientes ya el peligro en las venas?
Te sientas con cuidado. Algunas piedras se pierden abismo abajo, pero da igual...
Con los pies colgando al borde del precipicio todo pierde valor.
Te levantas y te vas sin mirar atrás... Por una vez has sido uno con el universo y su inmensidad.
Sonries. Hoy tu vida ha vuelto a empezar.
Aprovecha el tiempo presente....

7 de octubre de 2010

¡Felicidades, Mario!

Urania. No le habían hecho un favor sus padres; su nombre daba la idea de un planeta, de
un mineral, de todo, salvo de la mujer espigada y de rasgos finos, tez bruñida y grandes
ojos oscuros, algo tristes, que le devolvía el espejo. ¡Urania! Vaya ocurrencia. Felizmente
ya nadie la llamaba así, sino Uri, Miss Cabral, Mrs. Cabral o Doctor Cabral. Que ella
recordara, desde que salió de Santo Domingo («Mejor dicho, de Ciudad Trujillo», cuando
partió aún no habían devuelto su nombre a la ciudad capital), ni en Adrian, ni en Boston, ni
en Washington D.C., ni en New York, nadie había vuelto a llamarla Urania, como antes en
su casa y en el Colegio Santo Domingo, donde las sisters y sus compañeras
pronunciaban correctísimamente el disparatado nombre que le infligieron al nacer. ¿Se le
ocurriría a él, a ella? Tarde para averiguarlo, muchacha; tu madre estaba en el cielo y tu
padre muerto en vida. Nunca lo sabrás. ¡Urania! Tan absurdo como afrentar a la antigua
Santo Domingo de Guzmán llamándola Ciudad Trujillo. ¿Sería también su padre el de la
idea?
La fiesta del chivo, Mario Vargas Llosa.

Gracias a Dios, la genialidad se sigue premiando como se merece. Hoy no puedo hacer más que unirme al clamor que grita: ¡Enhorabuena, genio!

Destino

Quiero que tu cálido cuerpo desaparezca
educadamente y me deje solo en la bañera
porque quiero considerar mi destino.
¡Destino! ¿por qué me encuentras en esta bañera
ocioso, solo, sin lavar, sin siquiera
la intención de lavarme excepto en el último momento?
¿Por qué no me encuentras en lo alto de un poste de teléfonos,
reparando las líneas que van de ciudad a ciudad?
¿Por qué no me encuentras cabalgando a través de Cuba,
un hombre gigantesco con un machete rojo?
¿Por qué no me encuentras explicando máquinas
a pupilos poco privilegiados, españoles negroides,
contentos de que no sea un cursillo sobre escritura creativa?
Vuelve aquí pequeño y cálido cuerpo,
es la hora de otro día.
El destino ha huido y yo te elijo a ti
que me encontraste mirándote fijamente en un almacén
una tarde hace cuatro años
y has dormido conmigo desde entonces.
¿Qué te parecen mis ojos de pescador después de todo este tiempo?
¿Soy lo que esperabas?
¿Acaso estamos demasiado tiempo juntos?
¿Acaso se avergonzó el destino ante la doble toalla turca,
nuestro conocimiento de nuestras pieles,
nuestro amor que es proverbial en todo el bloque,
nuestro acuerdo de que en cuestiones espirituales
yo debo ser el Hombre del Destino
y tú la Mujer de la Casa?
Leonard Cohen

Lo que tenga que ser, será. En alguna parte está escrito que todo acabará por salir bien, que las rachas pasan y que las nubes no nublan el cielo eternamente. Llegará el sol, brillará en el cielo.

6 de octubre de 2010

Miedos.

-¿Qué temes? Te veo temblar.
-Temo enfrentarme a la realidad, que no me guste o que yo no le guste a ella.
-¿Y por eso te escondes en este rincón?
-Sí...
-¡Sal ahí fuera y hazle frente a tus miedos!
-No, puedo quedarme aquí; aquí estoy tranquila.
-Aquí sólo vives una vida vacía

22 de septiembre de 2010

Soledad

¡Oh soledad, mi sola compañía,
oh musa del portento, que el vocablo
diste a mi voz que nunca te pedía!,
responde a mi pregunta: ¿Con quién hablo?

Ausente de ruidosa mascarada,
divierto mi tristeza sin amigo,
contigo, dueña de la faz velada,
siempre velada al dialogar conmigo.

Hoy pienso: Este que soy será quien sea;
no es ya mi grave enigma este semblante
que en el íntimo espejo se recrea,
sino el misterio de tu voz amante,
Descúbreme tu rostro, que yo vea
fijos en mí tus ojos de diamante.

Antonio Machado


Que la soledad existe, es algo por todos conocido, pero la soledad no implica únicamente estar "solo" físicamente en medio de un desierto, sin nadie a kilometros a la redonda. A diario podemos cruzarnos con gente que sufre la soledad rodeada de cientos de personas. Soledad es encontrarte en un grupo en el que no te ves encajar en los primeros días, soledad es ver caras desconocidas a diario, soledad es no entender completamente algo nuevo para ti. Pero la soledad no dura eternamente. Vas encajando ese grupo y ves que estaban tan solos como tú en un principio, las caras antes desconocidas empiezan a sonreir al darte los buenos días y, poco a poco, esas pequeñas cosas que no entendías, pasan a formar parte de tu conocimiento de una forma normal.

Soledad es cambiar de ambiente, soledad es no saberte adaptar.